lunes, 27 de agosto de 2007

La manzana de corazón podrido


Durante años el Indio fue editando en distintas revistas (Cerdos & Peces, Fin de Siglo, Siglo XXI), una serie de escritos bajo el título de "El delito Americano"; lo que sigue son unos párrafos, realmente bravos, que me recordaron la prosa de Céline, publicados en febrero del 88 en revista Fin de Siglo.


El Delito Americano:

(…)

No hemos salido del bosque aún y ya estamos dando gracias. Caminamos agotados mirando el zig-zag luminoso de los proyectiles en el cielo. Las cejas cargadas de espuma vegetal, el olor de la tierra en un vapor metálico penetra en las narices y nuestra musculatura se moja en un jarabe pálido de hierbas podridas. Linternas poderosas barren el valle buscándonos. Nos detenemos a mirar las llamaradas que azotan el horizonte. El regreso de la patrulla, una y otra vez...

(…)

Los técnicos redujeron la gira de la burbuja de gas en el frente. El "material coreano" recorrió los equipos protectores de potasio yodado. Nuestra tropa se ha vuelto cruel. No voy a entrar en detalles. Durante la tregua nocturna, el primer teniente me contó que su bisabuelo fue fusilado aquí en Dublin, en una plaza. Me soltó también que la idea toda del ataque es tan descabellada que solo un borracho destruido como él pudo estar de acuerdo en arriesgar a sus hombres. Todo mientras subía al coche de la Agencia Gubernamental y patria custodiado por una tanqueta cerebrada japonesa. Lo veía alejarse por el camino que corre entre las dunas cuando la altura se ilumino. Un pequeño gesto enemigo bajo el cielo. Como un rayo cayo sobre el grupo. Los vehículos estallaron como uvas y un velo denso y amarillo nos separo por un momento. Luego, nada en absoluto, ninguna señal...

El cielo se ha transformado en un papel metálico donde las voces se mezclan en órdenes y gritos sordos. Los camiones se alinean en los muelles. Puntos de acetileno cegadores acompañan el sonido de las sirenas y las maldiciones de los oficiales. Los radioespejos vibran luminosos y los infantes inundan los hangares acomodándose como mercancía. La casa rodante del comando es lo único inmóvil. Pintarrajeada y silenciosa entre todo el hormigueo. Adentro el tiempo se ha rasgado para el joven comandante y un temor desconocido brilla como una navaja en su cerebro. Sus pómulos están duros como tablas. Se pone de rodillas lentamente y se aflojan los correajes. Se quita el traje frío arrastrando la respiración. Un minuto más... los párpados apenas se resisten. Ya no duele cuando estallan sus músculos abdominales y se muere hirviendo. Por la ventana llegan los gritos de sus hombres, aprestándose, excitando sus perros de combate. Picándolos con palos para que aúllen sin cesar.

viernes, 24 de agosto de 2007

Dos pasajes a la noche

A George:

que el sonido tenía colores
bajo el efecto de la pócima
del Dr. Robert
almas más pequeñas
suelen ver otras cosas

mucho más familia que un lazo
de sangre
tu música se grabó en mis células
de tanto escucharla
cómo dejarte ir sin decirte esto

estarías en paz con el mundo?
con lo temprano que parece
desde acá (claro, no debe haber
antes ni después,
mucho ni poco,
perdoná la tontería...)

dicen que no tenías paciencia
que gastar con los idiotas
bien por vos
qué te habrás llevado
de este corto tiempo
si vieras con lo que se quedan
cuando ya no estás

ves, no lloro esta vez,
como a los ocho años
cuando lo de tu accidente de auto
no me despido tampoco
que no vayas a seguir estando
no es que ya no vayas a ser
cítara de siesta psicotrópica
sol que sale por primera vez

hoy me quedo un poco más huérfano
y aunque tu partida era cosa de días
me había acostumbrado a no recibir la noticia
como si no fuera a llegar nunca
este momento, el paso al para siempre,
siempre duele
pero no hagas caso
sabé que bendijiste muchas vidas

y aunque en vida quién sabe
si eso te importara o te pudiera hacer feliz
ese pequeño grandioso paraíso
aquí se queda con tu nombre
que lo que en vos
nunca lo tuvo
alcanzará
seguro
la fuente de toda dicha


Pedro Aznar

martes, 21 de agosto de 2007

Sin llaves y a oscuras

Era Casas nomás. Cinco meses con un poema metido en la cabeza, recordando pedazos a los tumbos, agregando y quitando cosas. En fin: entre canciones de Pez, entrevistas y cuentos, me choqué con esto:

Sin llaves y a oscuras

Era uno de esos días en que todo sale bien.
Había limpiado la casa y escrito
dos o tres poemas que me gustaban.
No pedía más.
Entonces salí al pasillo para tirar la basura
y detrás de mí, por una correntada,
la puerta se cerró.
Quedé sin llaves y a oscuras
sintiendo las voces de mis vecinos
a través de sus puertas.
Es transitorio, me dije;
pero así también podría ser la muerte:
un pasillo oscuro,
una puerta cerrada con la llave adentro
la basura en la mano.

Fabián Casas

¿Clones de Dylan?

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NUEVA YORK.- El cantautor estadounidense Bob Dylan busca, por medio de un anuncio en Internet, dobles suyos de todas las edades para que lo acompañen en el que será su nuevo video clip.

El autor de temas como "Blowing in the wind" o "Like a rolling stone" optó por colgar un anuncio en www.craigslist.org, una de las páginas de clasificados más famosas de Estados Unidos, para encontrar a sus mejores dobles.


"Buscamos dobles de Bob Dylan, de todas las edades, que midan entre 1,74 y 1,79 metros. Si crees que te pareces a Dylan, tienes su mismo estilo o, gracias al auto hippy o la ropa que has guardado, podrías haber vivido en los 60, queremos saber de ti", asegura el anuncio en Internet.
El objetivo del anuncio es localizar en Nueva York a esos clones del Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2007 y realizar una audición para determinar quiénes aparecerán en la creación musical, que servirá para presentar "Dylan," la gran antología del músico que se publicará el 1 de octubre.

El clasificado además alienta a los interesados a llevar consigo cualquier objeto de los años 60 que tengan en sus manos, desde ropa a automóviles, que puedan ser utilizados como atrezo para la filmación, dice la citada página web.

También se buscan hombres y mujeres de entre 20 y 40 años, que sean seguidores del cantante de Minesota, para que aparezcan en el video clip, pero deben cumplir la condición de tener un estilo adecuado al de los años 60, 70 y 80.

"Hippies, bailadores de música dance o punks," señala el anuncio, que invita a los interesados a enviar una fotografía actual y su información de contacto a una dirección de correo electrónico creada para la ocasión.

viernes, 10 de agosto de 2007

Nick Cave



Una joyita de Nick Cave: "Love Letter" del disco "No more shall we part".

lunes, 6 de agosto de 2007

Primera Junta

Me estoy bajando del subte cuando lo veo a Pablito Salvat. Lo reconozco en seguida: está igual, con una cresta abominable creciendo del pelo, un poco flacucho, con unos lentes de marco negro- de esos que empezaron a usar los estudiantes de cine post Albertina Carri- que parecen antiparras. Pienso en meterme dentro del vagón hasta que Pablo termine de llegar a la escalera. A punto de dar media vuelta siento que Salvat me reconoce. Los dos ponemos cara grande de sorpresa (la suya un poquito más genuina) y nos abrazamos como si nos quisiéramos un montón. Le pregunto adonde va, mientras una troupe interminable de brazos y piernas nos va empujando hasta el borde del andén. “Hasta Directorio, a la casa de mi novia”. “Te acompaño, voy hasta la facultad, no me queda tan lejos” le digo. Mientras caminamos hablamos un poco de la secundaria, me pregunta por los chicos, a quienes veo, a quienes no. Pablito cuenta que vivió en España dos años y volvió hace cuatro o cinco meses. Trabajó con un tío y conoció a una gallega llamada Fernanda que se vino con él a la Argentina y ahora estudia periodismo en una privada de Flores. También pasó unos meses jugando de lateral derecho en un club de tercera de la ciudad de Zaragoza: “me pagaban unos manguitos” me dice muy contento. Cuando me pregunta por mis cosas le respondo lo mismo que les digo a todos.
Una cuadra antes de Directorio le digo que se me está haciendo tarde. Nos saludamos sin tanto abrazo y quedamos en vernos un día de estos. Camino para el lado de la facultad y después de una o dos cuadras pego la vuelta. En la esquina me choco con un pibito que va dejando propagandas de supermercado chino debajo de las puertas. Vuelvo a Primera Junta, resoplando. Bajo las escaleras y en la ventanilla pido dos cupones para el cine. Lo digo bien bajito: me da vergüenza que me escuchen los de atrás.
Arriba doy unas vueltas por los puestos de libros, mirando con pocas ganas de llevarme nada. Me prendo un cigarrillo y camino hasta la parada del 55.
Espero un buen rato, el bondi no viene, en verdad hace mucho frío.


jueves, 2 de agosto de 2007

Nairobi, 1976

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Policronías:

Es increíble pensar que hace doce años
cumplí cincuenta, nada menos.

¿Cómo podía ser tan viejo
hace doce años?

Ya pronto serán trece desde el día
en que cumplí cincuenta. No parece
posible.
El cielo es más y más azul,
y vos más y más linda.
¿No son acaso pruebas
de que algo anda estropeado en los relojes?
El tabaco y el whisky se pasean
por mi cuarto, les gusta
estar conmigo. Sin embargo
es increíble pensar que hace doce años
cumplí dos veces veinticinco.
Cuando tu mano viaja por mi pelo
sé que busca las canas, vagamente
asombrada. Hay diez o doce,
tendrás un premio si las encontrás
Voy a empezar a leer todos los clásicos
que me perdí de viejo. Hay que apurarse,
esto no te lo dan de arriba, falta poco
para cumplir trece años desde
que cumplí los cincuenta.
A los catorce pienso
que voy a tener miedo,
catorce es una cifra
que no me gusta nada
para decirte la verdad.

Julio Cortazar

martes, 31 de julio de 2007

Negro



Hace un ratito, café mediante, terminé de leer "19 de diciembre de 1971" ¿Qué te puedo decir? ¡Es maravilloso! ¡Así, sin vueltas!.
La cosa empezó hace un par de noches cuando nos pusimos a discutir sobre el mejor cuento del Negro Fontanarrosa. Uno dijo que era aquel del boxeador al que un orangután estadounidense le sopla la cabeza de un puñetazo, en los primeros instantes de la pelea por el título del mundo. El pugilista argento, sin nada del cuello para arriba, se banca una golpiza y de a poquito, con mucho huevo, va emparejando el match. Otro se acordó de aquel relato en que se acusa a un peón de haber violado a una señorita en sus sueños. Recuerdo que en una entrevista el Negro contó que estaba un poco harto de esos cuentos geniales que terminaban siempre con la frase “pero de pronto se despertó: todo había sido un sueño”. "¡Que decepción!", opinaba el Negro.
Seguimos: otro de los chicos menciona aquel en que dos amigos, en un bar, imaginan el día más feliz de sus vidas.
Entonces alguien propone a los gritos “19 de diciembre de 1971”. En realidad dice "ese cuento del viejo que palma, el de las cábalas, el gol de Aldo Pedro Poy de palomita".

No lo había leído, creo que ahora es mi cuento del Negro. No tengo dudas.
Eso sí, hay un párrafo que me partió la cabeza. Ahí les va:

"¡Esa es la manera de morir para un canalla! ¿Iba a seguir viviendo? ¿Para qué?... Se murió saltando, feliz, abrazando a los muchachos, al aire libre, con la alegría de haberle roto el orto a la lepra por el resto de los siglos. ¡Así se tenía que morir, que hasta lo envidio, hermano, te juro, lo envidio! ¡Porque si uno pudiera elegir la manera de morir, yo elijo ésa, hermano! Yo elijo ésa”


La puta Negro, sin palabras...

domingo, 29 de julio de 2007

Mafalda


Desde alguna parte de la noche borrosa
con sus cuatro dedos
su peinado de marquesina y el cuerpo
redondito

Desde aquel manojo de pasado estridente

o desde el porvenir
que miramos siempre con una mano
haciendo sombra bajo la frente

dejando atrás la escuela de bordes plateados
y las veredas colorinches
llega con la boca espantada de tristeza,
sin apuro
con la vocación de quién ha soñado

llega y nos mira por encima
de los escalones en que nos sentábamos
a leer de chicos
mientras pasa la vecina
con su bolsa a rayas siempre cargada
de comestibles
azúcar y gaseosas


¿Pero en que lugar quedó ese montaje
tan hermoso por inalcanzable?


¿Esos tablones de tronco?

¿Ese imaginario de espera y contemplación?


Éramos como enanos rabiosos que amalgaman nubes
con su incesante y perfecta mentira

Encaramados al paisaje y con los ojos ovalados
y deseosos

¿Cuanto valdrían ahora esos cristales
fabricados con bombitas quemadas?


Esas caricaturas de golosina y palabras extrañas



Es que el pasado:
¿quedó delante?


Y dentro nuestro la espuma de un secreto
la esperanza rosa de un vistazo
a lo que supimos ser


Tan solo nos queda la memoria:
hemos perdido de un soplo la belleza


¿En que partecita del tiempo esconden la mirada
los grumos rotos del paraíso?


Atrás

Delante

A los costados


¿Por encima o por debajo
de nuestras angustias?


¿Por eso las lágrimas?

¿La tristeza inconfesable?


¿Ese modo inverosímil de creernos pisada?


Sin embargo ella camina con su maleta
trayendo algo innombrable consigo


¿Llegará como una nueva manera del exilio?


el lugar donde cada certeza
se extravía
y se deshace


¿Donde la imagen es palabra y puede aletear
más allá del vacío?

¿O tan solo la interrogación
que vaga arrastrando costras ennegrecidas?


Desde el baúl de la añoranza
con sus hilos y sus entonces

hermosa como una sonrisa

¿es que ya tenemos treinta y siete
y andamos desmantelados por la muerte?

Hemos dicho adiós a la ausencia
Recogido la felicidad de los espejos

¿Pero hemos retenido ya la distancia?

¿Guardado en cofres inhallables nuestra soledad?


Pero son tantas las que vienen
con sus peperinas y sus moños
y sus vestidos floreados

delante de chicos con pelos de lechuga
y dientes latosos
soñando hazañas imposibles
armando cables elásticos
y gatolupas
con las uñas de su esperanza



Desde aquel rincón de la noche barrosa
camuflada de intermitencias
al fin viene Mafalda
con sus cuatro dedos y su cuerpo
redondito


ella
más hermosa que una sonrisa