martes, 24 de marzo de 2009

Cosas que piensa Daniel Durand


Una vez que iba en tren para el oeste tuve una visión, empecé a ver todos los fondos de las casas, la mayoría de ellos con una pileta, y ahí llegué a la conclusión de que los seres humanos todavía somos anfibios, a mi la lluvia me redime, un vaso de agua me hace sentir mejor, las piletas me ilusionan, a la noche los chorros de agua que caen en los tanques me tranquilizan, me proporcionan imágenes ligadas a lo adánico, y ni que hablar de la sensación de ver correr el río, ahí me siento muy tranquilo.

Acá la entrevista completa

lunes, 23 de marzo de 2009

Regalos


Hace algunos meses me crucé con un documental sobre Phillip Dick por canal Infinito. No recuerdo quién contaba que, en su época de máxima pobreza, en la cual jamás dejó de escribir y sus manuscritos eran rebotados una y otra vez por las editoriales, la familia Dick llegó al summun de verse obligados a cenar comida para perros. No es exactamente un regalo de cumple sino más bien un préstamo, pero “El hombre en el castillo” comienza con una dedicatoria maravillosa:


A Anne, mi mujer, sin cuyo silencio este libro nunca se hubiera escrito


Recibí otras cosas: me regalaron un libro de viajes de Liniers. Hay una viñeta en que el señor conejo pasea por Lisboa escuchando Blood on the tranks y piensa en su mujer, Angie. Mientras volvía a casa en el 113 no dejaba de maquinar como el disco de ruptura amorosa mas groso de la historia mutaba ya no en nostalgia o ira o abandono, sino en amor por la compañera distante o, quizá, la falta de ese amor a causa del traslado. Que, al final, es posible trabajar algunos conceptos y reconvertirlos en otra cosa. Yo soy más básico o vulgar: para mi Tangled up in blue es y será siempre la grieta, extrañarla, la rabia repentina.


viernes, 20 de marzo de 2009

¡Mirá quién vino!

Ahora solo queda acostumbrarse a los 25. Por lo pronto pienso fiestear y brindar brindar brindar...

martes, 17 de marzo de 2009

¿Cómo te llamarías si fueras una actriz porno?

El nombre de tu primer mascota + la calle donde vivís: Layla Leiva

domingo, 15 de marzo de 2009

Ziggy Stardust


basta con verlo

un sol potente fluye en el desaguadero y cae

sobre los ladrillos. obreros

cortan fiambre con las manos

y lo colocan en miñones que mi vieja

les trajo del almacén;

toman coca cola del pico

y luego fuman, sentados en cajones o en banquetas

tajeados en círculos

sin mirarse. a las cinco

se van en bicicletas

que parecen de posguerra.

no hablan, mejor dicho

hablan demasiado poco: a veces siento

que son seres de otro planeta:

no compartimos el miedo

el mismo lenguaje

ni idéntica

orientación marxista.


viernes, 13 de marzo de 2009

Postales de infancia

jueves, 12 de marzo de 2009

Watchmen


Cuantitativamente el cine, en términos de industria, está muerto. Cualitativamente la cosa cambia. ¿O será nada más que otra frase salida de los gustos personales por determinado tipo de pelis? Después de ver Watchmen, me quedan algunas sensaciones:


Quizá sea la mejor adaptación que se ha hecho jamás de una historieta


No hay ninguna contradicción en esto de “novela gráfica”


Alguien se zarpó con la dirección de arte: ¿Podría ser mas adecuada esta canción de Dylan en los títulos iniciales? ¿O escuchar a Leonard Cohen mientras el Búho nocturno y Espectro de seda se dan maquina?


¿Cómo complejizar y delinear tan pero tan bien a ese maravilloso personaje que es Rorschach?


martes, 10 de marzo de 2009

¿Y quién se atreverá a decirme ahora
que no tengo coraje, que no me mezclo
con los demás o que no me apasiono?
Hoy he hecho una fila
de casi media hora en el correo;
soporté toda la fila paso
a paso, percibí el olor
atroz de los varones
y los viejos; también el de las mujeres.
Sentí unas manos que me tocaban el culo,
que me apretujaban. Reconocí
la náusea, y la dejé en el mismo lugar
en donde estaba; mi cuerpo
se llenó de sudor; me expuse
a la pulmonía. NO es en el amor
hacia mí sino en el horror hacia los demás
donde yo me reconozco.

patrizia cavalli


domingo, 8 de marzo de 2009

Valentía


Me apuestan un ferné que mañana, durante la operación, me desmayo. Una estupidez, todo porque hace un par de semanas me desvanecí y caí al piso mientras me sacaban sangre. Recuerdo que cuando abrí los ojos la enfermera me miraba asustada, con un vaso de agua y azúcar en la mano. De chico, a los ocho o nueve, me pasó lo mismo por un golpe en la cabeza, andando en bicicleta por el barrio. Fuimos corriendo al sanatorio. No fue nada, pero soñé que surfeaba. Ahora, fue toda una masa negra, el mismo terror que deben sentir esos tipos que están en coma y de pronto recobran la conciencia: exagerando, una mini muerte que dura unos segundos. Por que, al perder todo hilo temporal, no sabes en donde estás, cómo fue que llegaste ahí, porque no te podés mover. Como dije, es un segundo. Después los brazos de alguien que quiere o más bien intenta levantarte. La cosa es que mañana a las nueve me van a estar sacando un quiste en la base del cuello, nada grave, aunque demasiado cerca de la garganta para mi gusto. Si todo sale bien, a la noche estaríamos tomando un merecido fernecito que viene de arriba.


Los domingos son para dormir


Aunque nuestro gurú musical nos advierta que los años no pasan en vano, que esos alaridos deben dejarlo exhausto, que, es verdad, ya no canta como antes, nos importa todo un huevo: a Tom lo seguiríamos hasta el fin del mundo.



sábado, 7 de marzo de 2009

Y ahora escribimos canciones por encargo...

Telarañas:


Lo que el dolor retuerce

es siempre la misma fibra

que sostiene el peso muerto de las cosas


el equilibrio de lo duradero

es tan leve/ comerse

el pellejo

entrar en pánico

sofocada


y ahora nada basta

lo único que tengo es la letra de esta canción

que se escucha ¿ves? tan bajito


me demora el placer por el drama

la huella de una viuda que huye

con lentes de sol

para ocultar telarañas


y lo único que me va quedando

es la letra de esta canción

que se escucha, ay, tan bajito


Sabemos: solo se alcanza lo externo

lo frágil

un desierto que jamás germina


como si dentro de mis hojas durmiesen gritos

a través de pequeñas ventanas escalonadas


pero nada me basta

lo único que tengo es la letra de esta canción

que ¿ves? ya casi desaparece


viernes, 6 de marzo de 2009

Anotaciones


De los planes estúpidos, mas que planes impulsos momentáneos, hay un par que harían de este año uno terriblemente ambicioso: sacar de una puta vez el registro, animarme a cambiar de trabajo, sostener una relación por más de dos meses y medio, introducir en el imaginario los planes, aunque sea, de ir a vivir solari.


jueves, 5 de marzo de 2009

jueves, 26 de febrero de 2009

Elogio del errar


Corregir es errar una y otra vez, y el error es finalmente el estilo. Creo con fervor que un texto al que no le sobra nada, es porque le está faltando algo. Se me podrá decir que hay poemas y cuentos a los que no les sobra ni una coma, y yo diré que sí le sobran, sólo que de manera brillante. Por otra parte, lo que le sobra a un cuento de Carver es Carver, lo que le sobra a un poema de Pizarnik es Pizarnik, lo que le sobra a una novela de Onetti es Onetti. El problema es cuando se corrige no para llegar al más perfecto perfil de nuestro errar, sino para, algunos talleres literarios y todas las escuelas de Letras de por medio, ser correctos. Escribir es la bifurcación, el camino hacia el castillo del vampiro o la casona de la familia caníbal que tomaremos mientras el espectador que somos se dice a sí mismo, “¿pero no se da cuenta que para ese lado los van a matar?”.


Ricardo Romero

miércoles, 25 de febrero de 2009

Demasiados luchadores



En realidad es imposible que me suceda lo de Casas sencillamente porque voy solari al cine. Y cuando no, me da lo mismo que vemos o dejamos ver. La última peli (a la que realmente le quería hincar el diente) a la que fui onda cita fue Los infiltrados, esa movie medio pelo por la cual le dieron el oscar a Scorcece. Ah, perdón, otra con Di Caprio (ajá, lo banco a muerte) una de esas que transcurren en Medio Oriente, dirigida por Ridley Scott: el filme se salva raspando solo por algunas escenas donde se nota la terrible muñeca del director de Blade Runner. Pero en fin, de la misma manera en que zafo de esa tensión interior que no para de preguntarse si el otro disfruta o no disfruta (que en cambio, como a todo buen obsesivo, si me persigue en todo momento: morfi, drinks, sexo) también se me escapa la típica charlita out cinema. Eso la verdad que se extraña. Por eso me siento a escribir. Por eso voy caminando por Haedo como si escribiera una carta para nadie, aunque paremos la moto, no es para nadie, para mi o para vos o quien sea. A todo esto, en general tengo buena vibra con esto del cine: pocas veces me comí un bodrio. Algo me llega y ahí rumbeamos. Y algo me había llegado con Mickey. Además de que este tipo Darren Araf-no se cuanto venía de un desastre bárbaro con The Fountain. Y tenía que levantar cabeza. Con El Luchador creo que alcanza su madurez creativa. La peli, como me dijo una vez Hernán -“la gente ama los regresos”- tiene un poquito de esa onda. Pero si adoras a los perdedores, si sentís que siempre hay un resguardo que se termina por acabar, algo así como el revés ficticio de la realidad, si te copa una buena historia chiquitita, te va a encantar. Leí en algún lado que la escena más difícil de todas fue las supermarket (en inglés suena más bajón todavía), justamente por que Mickey Rourke pasó años de su vida laburando en uno de esos atolladeros del desastre humano. Esa escena es el crack, el momento en que la atmósfera laboral se revienta ante el quilombo interior. Esa escena es terrible. Una de tantas. Por que, si bien Darren no te aniquila con golpes bajos (como hace en Réquiem para un sueño) tampoco tiene misericordia. Te cuenta lo que tiene que contarte, de la manera exacta, con una cámara que por momentos te da la sensación de estar viendo un documental.




Lo que también es genial es la lupa por esa cosita pasmosa que es el catch clase B en yanquilandia, nada de esa mierda que pasan los domingos a la tarde por Sony. Creo que la historia se basa en la biografía de un famoso luchador ochentoso que jamás pudo salir del alcohol y la merca. No importa, voy a decir algo obvio: Ram, el luchador de la peli, es y no puede ser otro que Mickey Rourke (y nadie pudo haber elegido mejor el momento en que suena Sweet child O mine) Y esta lectura no ocurre in situ, puede ocurrir antes o después, nunca durante. También leí que el fucking mainstream yanqui no le quería dar fondos al proyecto sabiendo quién iba a ser el actor principal. Entonces se barajó la posibilidad de que Nicolas Cage interpretara a Ram. Hubiese sido un desastre, es más, creo que el proyecto hubiera quedado en eso: proyecto. Era Mickey o nada, quien aparece cerca del 99 % del film. Y creo que hay algo de ese orden que traza un nexo conmigo, algo relacionado con la actuación, lo que hace que toda relación con una actriz me estimule, lo que hace que me sienta fascinado ante estas maravillosas performers de un actor. Puede que algo intimo. No lo sé. Pienso otra cosa, mientras decido si tomarme un vino o ponerme a escribir un cuento (o ambas cosas): Bruce Springsteen es un enorme compositor. Su voz cascada me llega mucho. Me sucedió con La hora 25 y esta vez con El luchador, cuando todo se ilumina y la gente comienza a abandonar la sala del cine, cuando pensas si estará o no lloviendo, ir caminando o esperar el bondi en la parada de la estación.


lunes, 23 de febrero de 2009

Biografías

Los suicidas, qué raro, trabajan
siempre, viven, en las biografías
hasta el final: como si no fueran a
hacerlo, como si a ellos también
sorprendiera el desear, de pronto,
la muerte.

“Hizo esto y aquello; trabajó,
tuvo el hijo y después, en los ’70,
se suicidó”, dice la biografía.

Un hueco de escalera, un arma
inoportuna, el tren raudo, las mujeres,
su veneno, la asfixia, las arterias
descuidadas.

Los suicidas, pero qué raro, hasta el
último momento como si los
sorprendiera haciendo cosas, la muerte,
como quien intenta.

Es el relato que propicia esos
efectos, que estupidiza, simplifica
la absurda confusión de cada vida
suicidada que pasa, como de
repente, a la parte baja de un tren


Celia Eraso

Y un día saltó sobre nuestros corazones...

sábado, 21 de febrero de 2009

Anunciar que aqui todo se diseña


Estaría bueno ¿no? Aceptar la sensación de querer siempre más y no maltratarse por eso. Fintear la resignación, clic, es hora, quiero esto, nada mas, tal vez Pound se equivoque y la emoción no sea lo único que perdura. Anticiparse también funciona, entre otras cosas, apretar enter hasta que la página del Word quede completamente en blanco, que desaparezca el nexo con los días pasados. Escuchar a George. Leer un libro de cuentos de Capote. Ir, un día de estos, a una adivina o tarotista o lo que sea (si conocés, recomendá) Pensar que el día es ideal: sábado, lluvia, cine. Además febrero: tomarme el 172 hasta Ramos y de ahí caminar hasta el cine de Haedo. Sacar una entrada (que te miren, onda: “¿pero venís solari al cine?”)

Antes hablaba de anticiparme, sé que hay algo en este Mickey Rourke cincuentón, con calcitas verdes y audífonos, que me va a romper el alma:




martes, 17 de febrero de 2009

Ideas


Porque confundo el bondi que me tomo hace casi cuatro años por otro del mismo color, porque al fin encontré un lindo título para el cuento, porque descubro, una vez mas, que los reencuentros son mi materia pendiente, no puedo dejar de envidiar a estos dos hermosos.


lunes, 16 de febrero de 2009

Fragmentos

"Esperemos solo lo que tiene alguna posibilidad de alcanzarse. Reparemos algunas cosas. Un poco es mucho. Una cosa reparada puede cambiar otras mil"

John Berger

jueves, 12 de febrero de 2009

y los festejamos acá

Ya se acerca...

miércoles, 11 de febrero de 2009

An early thought

lunes, 9 de febrero de 2009

Estamos grandes


No es la paranoia de la inmadurez eterna pero intentar trepar la reja de una calesita un sábado a las seis de la mañana y que aparezca un cana diciendo “que hacen muchachos” es un poco, un poco… desubicado.


domingo, 8 de febrero de 2009

Aplaudir


Tres


Surtir la heladera,
poner sábanas limpias,
lavar los platos,
acomodar la mesa del comedor,
atender un llamado,
pasear a las perras,
enjuagar la bañera,
escribir una nota que diga:
no olvidar lo que te estás perdiendo.


Roxana Torres Neira

viernes, 6 de febrero de 2009

Chivex

Gracias a Luisa que nos dio una mano bárbara, ya tenemos online la page de nuestro negocio.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Saltar y seguir saltando

lunes, 2 de febrero de 2009

¿Es muy raro irte solo a la playa durante 10 días y pasarla bomba?


Mirá, lo que mata es la abstinencia: se acabo el mar, los pinos, salir a caminar en ojotas y con campera, el vermouth de las ocho y media, las reposeras, la cerveza y el faso hasta las cuatro de la mañana, las gallegas haciendo toppless en la casa de al lado, leer, después del almuerzo, a Aira debajo del nogal, la pizza a la parrilla con demasiado picante. Eso. Se acabo.


Saltar

domingo, 1 de febrero de 2009

Grrrrrr


Ayer salí en remera y me cagué de frío toda la noche. Terminamos en un bar chetísimo y encima casi la hago llorar. Hoy, cenando sanguches de pan lactal (queso y tomate) a las ocho y media, viendo por quinta vez “Alta fidelidad”.