viernes, 30 de mayo de 2008

Arte y pico

Marisa toma la posta de este juego en el cual se deben recomendar siete blogs. Cada uno de los recomendados, a su vez, deben mencionar otros siete para que la rueda continúe girando, siguiendo ciertas pautas que no voy a seguir. Acá van los mios:

1- La campeona de nado
2- Chica ciclista
3- Los estantes vacios
4- Escribe en el aire
5- Corvino
6- Vive en Tijuana
7- Entenderse no es fácil

miércoles, 28 de mayo de 2008

El trencito de la felicidad

Acá se puede firmar el petitorio a favor de la reconstrucción del sistema ferroviario nacional y la anulación del proyecto del "Tren Bala".

martes, 27 de mayo de 2008

Recomiendo

La obra Bengala, los viernes en el IFT. La cosa es así: un boxeador que se va quedando sin cuerda, ex campeón y borracho, en un monologo extraordinario.
El laburo actoral (porque no físico) de Néstor Navarría es sorprendente: si el texto y la puesta proponen una decantación de la identidad con altísimas dosis de belleza (música, iluminación, etc) creo que el mismo espíritu del box (que ya ha generado películas y literatura de altísima calidad) y Navarría le brindan esa cosita épica, ese transpirar palabras en golpes, el impasse lúdico que también funciona como una ventanita a la experiencia. Una hermosura que vale la pena.

domingo, 25 de mayo de 2008

Análisis tardío


Sé bien, sé bien que estoy en el fondo de la fosa;
que todo aquello que toco ya lo he tocado;
que soy prisionero de un interés indecente;
que cada convalecencia es una recaída;
que las aguas están estancadas y todo tiene sabor a viejo;
que también el humorismo forma parte del bloque inamovible;
que no hago otra cosa que reducir lo nuevo a lo antiguo;
que no intento todavía reconocer quién soy;
que he perdido hasta la antigua paciencia de orfebre;
que la vejez hace resaltar por impaciencia sólo las miserias;
que no saldré nunca de aquí por más que sonría;
que doy vueltas de un lado a otro por la tierra como una bestia
[enjaulada;
que de tantas cuerdas que tengo he terminado por tirar de una sola;
que me gusta embarrarme porque el barro es materia pobre
[y por lo tanto pura;
que adoro la luz sólo si no ofrece esperanza.

Pier Paolo Pasolini

viernes, 23 de mayo de 2008

Chevallier


Un texto bastante viejo que acabo de encontrar: creo que por ese entonces, preparaba o repensaba un viaje a Córdoba.


Qué contenta se va a poner al verme, piensa René, mientras clava los ojos en la máquina de café -helado y asqueroso- un par de asientos más adelante. Se pregunta, él que nunca salió de territorio argentino, como será el café en otros países, horrible, se dice, pero por algo la gente, en este micro que va a la ciudad de Córdoba, aprieta el botoncito del agua, que aunque sea pleno invierno y tarde en salir, siempre es más agradable. René escucha el zumbido mecánico del trasto, quiere dormirse pero no puede, se imagina una y otra vez la sorpresa, que más de ella comienza por ser suya, como una mascota chica que empezó a mimar hace ya una o dos semanas, al sacar su pasaje en Retiro. Cierra los ojos pero lo despabila al golpearle el brazo una mujer gorda que viene zarandeándose desde el fondo. Baja la escalera y René ve, entre nieblas, como se acerca al cubículo de los chóferes (De pronto recuerda dos cosas: la primera, una vez cuando era chico, al ver como el chofer uno, el que manejaba, le cedía su lugar al chofer dos, evitando que el otro lo apoyara, aprobando de a poco el control del volante y el acelerador. El chofer número uno, ahora, reconvertido en chofer número dos, pasaba a ocuparse de los mates. La otra es una cosa más bien extraña y morbosa: acaso provenga de un libro o de boca de su abuelo. En fin: la historia de un chofer que debía trasladar un cadáver, en su coche, desde nosequé provincia del interior a la ciudad de La Plata. La cosa es que el eje hidráulico…) y vuelve, bostezando, como queriendo murmurar que frío, pero que frío espantoso hace en este micro. Entonces René mueve los dedos de los pies, a esta altura entumecidos.

Más tarde alguien le toca el hombro, permiso, escucha, muy despacito, y siente la inmovilidad. Es de madrugada y algunos se van apretujando para comprar un sanguche o fumarse un pucho en la parada. Deja pasar y después se pone de pie, pero como voy a dejar de quererte, se imagina diciendo, ella cerca, querer, ese verbo siempre. Bajar las escaleras y las luces, los perros tirados, el olor a tristeza pura de la carretera. Lo primero es ir al baño, donde casi se queda dormido en el inodoro (ya perdió la costumbre heredada de su madre, no sentarse nunca, colocar las manos y sostenerse a pura fuerza de triceps) para luego salir poco menos que corriendo, subirse al micro y, al arrancar, pegar un grito. René se baja como puede y se sube al micro donde lee Córdoba, casi borroneado como la copia de una copia en papel carbónico.

Pasan diagonales, más y más árboles, música en los oídos (ahora Caetano Veloso) indicaciones triangulares en color verde que marcan cuanto resta, la distancia como medida cuantificable y norma. Al entrar a Córdoba recuerda cosas sueltas, un paseo nocturno, las escalinatas de la catedral, el miedo al violador del bosque. El micro da unos giros y se detiene. No es Retiro pero casi. Al ver tanta gente, René piensa que los desconocidos también lastiman. Ya no piensa en nada y se tira en una mesa con el bolso apretado. Llama al mozo. Que sencillo es quedarse, sentir, imaginar. El último sorbo de café es, para René, pura azúcar derretida.

jueves, 22 de mayo de 2008

El remisero llorón

Hace uno o dos sábados me tomé un remis hasta el centro de Ramos. Así conocí al remisero llorón: un gordito treintañero, de barba pelirroja, que iba escuchando la radio de Jesse James. Hablamos dos o tres pavadas: me preguntó para donde salía y un par de cosas sobre un barcito que clausuraron hace poco por San Justo. Promediando el viaje empezó a sonar un temita de la santa Gilda. El gordo subió el volumen y manoteo un pucho. Me acuerdo que por la secundaria tenía una preceptora muy linda con la que bailé un rato con esta canción. El remisero iba tarareando y en un momento me di cuenta, no se bien como, que estaba haciendo fuerza para no largarse a llorar. Antes de bajar me dijo “¿Que querés? Esta canción me hace mierda”.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Perro


Las patas musculosas del galgo saboreando la tierra
la vista fija en un señuelo que no comprende
su lengua es un juguete rojo
que sobresale en la cara moteada. Da un giro
sorprendente en el vértice
un pibe, acodado a la baranda, le pregunta a otro
quien va ganando. Toda la asfixia del perro
como si quisiera migrar hacia la noche
saldar en esta tarde todas las hambrunas
mientras busca adelantar al número ocho.
Dale, Dale, Dale
corré puto corré
que nuestras vidas acá se enrriedan
ganes o pierdas
tu cintura es invisible y yo quisiera
al verte, cuanto quisiera
celebrar chamuscado de cansancio
sonso y orejudo
el fracaso de haber vencido a mis oponentes.

martes, 13 de mayo de 2008

De carne y hueso


Pixeloo

viernes, 9 de mayo de 2008

De casorio


Ayer uno de los chicos me mostró esta foto. El tiempo, en estos casos, se mueve superpuesto, a un ritmo de cinco o seis simultaneidades por minuto. Fines de marzo, casa quinta para el lado de José C Paz, enjambres de mosquitos merodeando el cuello. Los cinco, después de transpirar el pedo con el bailongo y el inefable carnaval carioca, haciendo tambalear un tobogán no permitido para mayores de quince. Me acuerdo que esos zapatos y la camisa oscura fueron un préstamo de mi viejo: lo único que tenía- y sigo teniendo- son los leñadores que usaba para la secundaria. Después de eso, algunas imágenes: Paula semidormida en el baño de hombres, mientras su hijito Martín pataleaba sobre la verja de la pileta; dos mozas que, al finale, rejuntaban todos los culitos de las botellas de vino y metían el líquido en una nueva, para después meterle a presión el corcho; la vuelta a casa en el 306, conmigo dormitando, la ventana abierta al tope y la música de Los Ramones a todo-lo-que-da. Nos preguntamos quién será el próximo. Aquellos que no se sacan la corbata después de tres o cuatro horas de casorio, son los que vienen más asentados en el asunto.

martes, 6 de mayo de 2008

Ya empezó!!!!

¡Y vamos a estar ahí!

Toda la info acá

domingo, 4 de mayo de 2008

Revelación

Aparecés así
en el trance de una noche cualquiera
diciendo que extrañabas el pasto
el trepar a los árboles
la humedad de un aliento de perro.

Venís y te adueñás de las cosas
como si tu ausencia no hubiera existido:
retozás en la tierra
en el aire
en el tiempo.

Todo te pertenece
decís
por cortesía de tragedia.

La memoria de los ojos
atraganta el misterio.
Y yo no sé si contarte
que tu muerte es una casa de horneros
sobre el nogal de un campo en venta.

Melina Cavalieri

miércoles, 30 de abril de 2008

Para terminar abril bailando free dance

Uf, que ganas de golpear tachos con una ramita y que salgan luces...

domingo, 27 de abril de 2008

Gelman

Fines de la década del 80, no recuerdo bien si año 87 u 88. Varias de las revistas de aquella época: La trompa de falopo; Un huevo y medio; La mineta; Epitafio y lamás médula, que era la nuestra. De seguro me olvido de alguna otra. Bueno, la cuestión es que teníamos nuestra base de operaciones en la casa de Evaristo Carriego, allí funcionaba la única biblioteca del país específicamente dedicada a la poesía; no sin orgullo debo decir que ésta fue posible gracias a una iniciativa nuestra (cuando digo nuestra me refiero a todas las revistas que mencioné más arriba). La biblioteca fue bautizada “Raúl González Tuñón”. Para la inauguración cortamos la calle y tocaron Baglietto, el Tata Cedrón, que musicalizaba poemas de Vallejo, Gelman y Dylan Thomas, no me pregunten cómo lo hacía, pero les aseguro que es toda una experiencia escucharlo. Me estoy yendo por las ramas (típico de viejo).
Bien, en esa biblioteca se gestó lo que se dio en llamar La Bienvenida del Regreso a Juan Gelman. Después de pelear unas semanas con el secretario de cultura de Alfonsín, conseguimos que nos cedieran el teatro San Martín. Como nos vimos desbordados por la convocatoria, llegaban pibes de todo el país, el PC (algún día habrá que reconocerles que en materia de cultura son unos verdaderos revolucionarios) nos prestó una vieja casona en la calle Guardia Vieja para alojar a la gente que llegaba del interior y que no tenían donde parar. Además (y hablando de guardia vieja) nos facilitó unos cuantos monos bien musculosos para custodia personal de Gelman. Recuerden que por aquellos años el aparato de la SIDE no estaba del todo desmantelado; y a Gelman se la tenían jurada los milicos y, por si fuera poco, también la cúpula de montoneros. Sintetizando, Gelman regresó al país después de muchos años de exilio. El acto resultó todo un éxito, metimos más de 1500 personas. Imagínense 1500 personas escuchando un recital de poesía (surrealismo puro) El mismo Gelman no salía de su asombro. Terminado el recital, Juan había prometido que pasaría por la casona de Guardia Vieja para tener un encuentro personal con los jóvenes. Nosotros teníamos dispuestos dos coches en la puerta del teatro (con toda la monada del PC) para llevarlo directo a la casona. Cuando le dijimos al tipo, nos sacó cagando. Uds están en pedo si se piensan que después de tantos años sin respirar el aire de bs as me van a llevar en coche y encima custodiado por el PC. Pero Juan… Nada, no hubo caso. Y tampoco me hagan seguir por los coches, déjenme caminar solo. Y así fue. Nosotros, cagados hasta las patas, estábamos esperando en la puerta cuando vemos aparecer una sombra que venía caminando con las manos en los bolsillos y silbando un tango. Se quedó como hasta las cuatro de la mañana chupando mate y vino del pico de una damajuana porque no teníamos ni vasos.
Y, lógicamente, se fue caminando solito y medio en pedo.

Néstor Colón

jueves, 24 de abril de 2008

El arte del reencuentro

De "Habrá que poner la luz" de Damián Ríos

"Ahora me pregunto si contarte mi historia sirve para algo, si esta bien que sirva o que yo me lo pregunte. Dicen que T.S.E. escribía para olvidarse de que sentía, eso es muy anglosajón. O al menos uno se hace la idea de que lo anglosajón es así, frío. Está la anécdota de T.S.E. y su mujer, Vivienne. Viste que la pobre mina menstruaba cada tres días o algo así, bueno la chabona entró a descontrolar y el bueno de Tom se separó y nunca más la quiso ver. Yo no sé, pero creo que a la mina incluso la internaron, bueno, la internaron y la mina en un momento salió y lo entro a perseguir por todo el mundo. T.S. había ordenado a los amigos comunes que estaba absolutamente prohibido darle a ella información acerca de dónde vivía o cosas así. Tal vez estaba muy preocupado por terminar los Cuartetos. Si es así, yo se lo agradezco, perdón Vivienne. Pero lo cierto es que la mina un día lo encuentra, en una conferencia. Se entera y lo va a buscar, no sé donde. Termina la conferencia y ella lo encara, Oh, Tom, le dice, y abre los brazos y él estira su mano y responde, encantado de conocerla, Thomas Stearns Eliot".

martes, 22 de abril de 2008

Poema Heavy

Cascara:

cubrir de maíz a la paloma
toneladas de maíz sobre el lomo
de la pobre inmunda
pico de lata {marzo es eso y no otra cosa}
pero continúo

...

todos mis compañeros trepaban más alto que yo
{cáscara de árbol}
maíz sobre ellos y sobre sus casas.


Leandro Jauregui

(www.pulpadetodo.blogspot.com)

domingo, 20 de abril de 2008

El pasado (no es solo de Alan Pauls)

Encontré una foto tuya detrás de un almanaque muy viejo, estaba casi amarilla y en realidad me sorprendió, primero verte, darme cuenta que parecías mas vieja cuanto menos años tenías (¿veinte? ¿veintiuno?) en tu propia casa, amargada y con una sonrisa que me traía cronologías incompletas. Me acordé de una frase de Adorno (“… la Historia irrita al hombre moderno, así el pasado se torna para él en objeto de ira”) pero no es ira lo que siento, ni miedo, solo ganas de echarme en la ventana, haber aprendido a tocar la guitarra o el piano, ganas de pasarme la tarde entera mirando películas de terror. Pero hay otra cosa en un rincón, un lente pequeño, una especie de microscopio al pasado: mi viejo viste una campera de cuero y todavía tiene pelo, parece otoño, todo está tan oscuro y silencioso, no hay nadie cerca y del otro lado, en la parte derecha, mi madre. Mi madre contenta, luminosa y con el flequillo sobre los ojos. Eso debe ser un circo de provincia, pobretón, con payasos venidos a menos, desganados ante tal ausencia de público. Entre medio algo que parece obvio: un chico, de unos cinco o seis años, mirando la cámara con desconocimiento brutal de ese otro que, casi veinte años después, intenta imitar esas mismas muecas cegadas.

martes, 15 de abril de 2008

Pehuajo


Cuando me siento muy solo empiezo a caminar
calculo cuantos pasos
hasta la cocina, el jardín, ida y vuelta
las escaleras, después la terraza
tres veces
90 pisadas
tal vez menos. ¿Por que no puedo quedarme quieto
como un cieguito espantado?

lunes, 14 de abril de 2008

Spirit on the water (vivo)

Hace ya un mes que Bob me rompió la cabeza en Velez. Este tema tiene un nosequé fascinante: tal vez sea el ritmo cansino que funciona como soporte a la voz de Dylan o la poética de un tipo que, a los 66 años, pide que alguien le ponga un poco de azúcar en los huesos. Atenti a la cadencia y a los gestos del viejo cowboy.

Sábado

Me gusta la chica de los aparatos, me gusta como me mira, como me presta atención y sonríe cuando digo algo. Cuando pasa al revés, lo de siempre: el instante en que la estructura se viene abajo y ya no sé si mirarle los ojos, la boca, o qué. Después, me doy vuelta para escuchar el comentario de otro sobre una película de Antonioni y la siento ahí atrás, mirando al balcón o al que habla, pero no, mi nuca, mi espalda, el vaso de vino que vuelco sobre un sueter blanco (el tinto no sale más y me estoy riendo). Afuera, el frío me hace sentir algo que acabo de escribir en otro post: una latencia que se toma vacaciones cada seis meses: pienso que en Europa está avanzada la primavera y eso me entristece. También me acuerdo de algo que leí sobre Kurt Cobain: usaba un montón de remeras, una arriba de la otra, para no parecer tan flaco. Yo también parezco más grandote en invierno.

miércoles, 9 de abril de 2008

Cartas (maravillosas)

De César Mermet a Félix della Paollera, en agosto de 1965:

“...¿Sabes que ando como entre dos tiempos, caminando por la calle?, ¿que ando soñando, como extático, como distraído hacia lo hondo, como olvidado y en plena memoria, en el seno de la memoria... como en pleno deslumbramiento del único recuerdo importante, como ciego y vidente, como flotando y pesado, ligero y denso, ambulante y rectilíneo, deambulando y clavándome en un punto al que soy lanzado como una flecha...?”

“Sé decirte que quisiera morirme en medio de una última experiencia como ésta, que es duro seguir viviendo con la perspectiva de caer a la ridícula mentira del tiempo puro. Mentira. Sartre miente. Ahora lo sé de cierto. No vivimos o no deberíamos vivir, o no es nuestro destino vivir en el tiempo. Sino en un filo de navaja, en un borde, en un cruce, en una intersección del tiempo y la eternidad. Eso es lo que siempre supo el poeta, que amó en lo único su unicidad y su universalidad, su singularidad y su esencia total, participante de todo. Y la condición temporal, limitada, efímera, y a la vez la inexplicable eternidad de seres y cosas, que se revela con cierta mirada. Y es con la condición de que sepamos mirar de esa manera que la moral se cumple, que la caridad tiene lugar, que el poema nace, que la vida es justa, que la comunicación existe, que el arte es verdadero, que la creatura se salva... Y privado de esa visión, se pierde. Penosamente se pierde. Y el infierno es el tiempo. Caer a condición de condena y sujeción del tiempo y del espacio...”

lunes, 7 de abril de 2008

Festival Espacios Comunes


Espacios Comunes es un proyecto gestado por y para Argentina y Chile, con el fin primero de promover el encuentro cultural entre ambos países y divulgar el trabajo realizado por compañías de estas naciones, además de textos iberoamericanos de diversas poéticas y estilos.
El festival tiene como propuesta eje abordar textos de dramaturgos extranjeros y apropiarlos desde una teatralidad local, y se realiza gracias al aporte del Fondo Iberoamericano de Ayuda Iberescena, que designó al proyecto, presentado por las directoras Luisa Ballentine y Lucila Piffer, como uno de sus ganadores en la versión 2008.
Dos elencos chilenos están a cargo del montaje de dos reconocidas piezas del teatro nacional argentino, “Los Albornoz. Delicias de una familia argentina”, de la Banda Teatral Los Macocos, y “Saverio el cruel”, de Roberto Arlt, montadas por las compañías La Factoría, dirigida por Marcos Belmar, y La Vieja Fresia, al mando de Javier Ibarra, respectivamente.
Asimismo, Sebastián Ricci y Carlos Ianni, argentinos, presentan “El Desvarío” de Jorge Díaz y “Monogamia”, de Marco Antonio de la Parra, como contrapropuesta; a la vez que Pablo Krögh mostrará, por primera vez en Buenos Aires, la premiada “El Quijote no existe”, también de Jorge Díaz. Lo propio harán los directores Armando Saire y Leonardo Odierna, con el montaje “Bengala”.

(A partir de mayo: acá el calendario)


domingo, 6 de abril de 2008

Sobre una noticia fantástica

Dos personas hipnotizan a la cajera y roban 500 euros de una oficina de cambio de divisas en Italia
EFE
ROMA

Dos ciudadanos italianos robaron 500 euros de una oficina de cambio de divisas del aeropuerto de Treviso (norte de Italia) tras hipnotizar a la cajera con "una pocas palabras cadenciosas" y repetidas de forma continuada, acompañadas de "una serie de gestos particulares", han informado medios locales.
Con esta técnica, lograron "inducir" a la cajera de la oficina, a la que pagaron una recarga de diez euros para el teléfono móvil con un billete de 500 euros, a que les diera no solo el cambio -es decir, 490 euros-, sino también el billete que le habían entregado en un primer momento.

"No me daba cuenta de lo que pasaba, no entendía nada, y esta persona logró inducirme a lo que hice sin que yo me percatara", ha declarado la empleada a medios locales. Según la policía, que detuvo a los dos presuntos ladrones en Nápoles, donde residían y se sospecha cometieron delitos similares, estos conseguían adormecer a sus víctimas, que permanecían aturdidas e inconscientes de sus actos mientras ellos les robaban o estafaban.

La captura se produjo tras un "despiste" de los hipnotizadores, que recargaron un teléfono móvil con una tarjeta de crédito cuyo robo había sido denunciado, lo que permitió a los agentes conocer el número de los presuntos delincuentes e identificarlos.
La policía sospecha que los detenidos, de 47 y 57 años, están detrás de varios delitos cometidos usando este tipo de técnicas en distintas zonas de Italia.

viernes, 4 de abril de 2008

Gospel

Caigo en esa vena sin brillo, humedecida
por crema de afeitar: imaginaba
un huerto con grumos de manzana
carozos en el suelo del patio y la voz
de mi abuelo
un termo metálico
un solcito pequeño
del lado de acá de la ventana. Él habla como si
invocara una momia, con el desasosiego
de quien toca todo lo que ve.

miércoles, 2 de abril de 2008

Si, estamos todos locos

Me entristece, pero no tengo posiciones concretas, inamovibles: siento que todo puede ser enmarcado en este vector (y por momentos me la creo y planto bandera) pero después ahondo en la otra parte del discurso, en el mecanismo retórico y las posiciones ideológicas de los huelguistas. Tengo una posición encontrada, divergente. Me falta información, ganas de pensar, ganas de discutir. Pero también es cierto que todo parece moverse debajo de la superficie, en una zona poco clara, en la cual el análisis debe orientarse tanto hacia los procesos históricos generados por el agro, los pormenores del aumento de las retenciones (me gustaría pensar en una distribución más equitativa de la renta nacional) o esta especie de lucha dialéctica entre distintas clases. Desde siempre me asusta mi enorme capacidad de funcionar como solvente, mi escaso apasionamiento: me encantaría ser de esos que levantan la voz en una sobremesa, para gritar a favor de la carta que estuvo circulando por todas partes, a causa de las lecturas poéticas organizadas por el gobierno de Macri o declamar posiciones a favor o en contra de la violenta medida de fuerza campestre. En estos días, además de interiorizarme y diluirme a la vez, estuve leyendo por puro placer no académico. Cosa rara y asombrosa que en verdad extrañaba mucho. Lo últimos libros, durante el verano, habían sido un poemario de Fabián Casas y sus Ensayos Bonsái. Ahora me atraganté con dos de los regalos de mi cumple: una obra de teatro de Javier Daulte y otra de Daniel Veronese. La segunda (Del maravilloso mundo de los animales: los corderos) en apariencia más profunda y virulenta, bordea extravagantes encuentros familiares con tópicos que susurran en voz no muy alta acontecimientos de la última dictadura. Ni mal ni bien, pero me aburre la recurrencia. Criminal, de Daulte, es una obra seudo policial, fantástica y desopilante, mordazmente psicoanálitica y con un ritmo patotero.
En otro orden de cosas: hoy tuve un rapto de imaginación extraño. Imaginé que me robaban, me hacia el valiente y me pegaban un tiro en la panza. Primero sentí que no estaría mal morirse de esa manera, que de pronto todo el cansancio se venía y ahí terminaba la cosa. Estaba bien. Después me di vuelta y me dije que quería vivir (mientras pasaba por la panadería pensando en comprar o no unas facturas) que todavía me faltaban bocha de cosas por hacer.
Ahí pasó algo raro: sentí nauseas, el balazo había sido en el estómago y no era anormal que empezara a vomitar. Eso me espantó. Después llamaba a mi viejo por celular, le decía que me estaba muriendo y que me viniera a buscar en la esquina del super de los chinos. Ahí terminaba el asunto.

sábado, 29 de marzo de 2008

Capsula de emoción

Hace un tiempo largo, una persona muy querida me mostró este video. La terrible hermosura (lagrimógena) se llama "Father and daughter" y es un trabajo con acuarela de Michael Dudok de Wit.

martes, 25 de marzo de 2008

Poema número I


No hay bondi ni milagro alguno
que arribe a esta densidad: la solución
es caminar sobre las huellas de los caballos
nunca la bosta
para aliviar el dolor de los talones;
un cazón llega desde su planicie marítima
puedo imaginarlo
buceando en círculos y arrumado
al color azul de las perlas:
a veces un espejo y el cielo
brindan la misma secuencia.

Y cuando la caña finalmente se agita
han transcurrido un segundo o meses o años
en perfecta y sistemática quietud
es válido preguntarse quién ha llegado acá a morir
como la sombra de un objeto constante
pero el mar
de proporciones colosales
es el verdadero relámpago.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Este es el año de la rata


Soy un Tilo en el horoscopo celta y mi ¿virtud? es la duda.

pd: acepto cualquier tipo de regalo!

lunes, 17 de marzo de 2008

Ya sale ( o salió)


Dig, Lazaruz, dig!
por Nick Cave and The bad seeds

Me dijeron hace poco

Hola señor Mandarina, ¿me convida uno de sus gajitos?


Y te juro que me caí de ternura.

viernes, 14 de marzo de 2008

10 razones para ver a Bob Dylan


1) Te vas a cenar hasta empacharte toda la voz y las gárgaras del viejo Cowboy.

2) Por que el Never Ending Tour es el rapto volador de alguien que no quiere ni puede volver atrás, la gira como un viaje ininterrumpido al no-retorno.

3) Modern Times es un discazo.

4) Si tenés más de cincuenta, es probable que discos como Blonde on Blonde o Highway 61 Revisted te hayan roto el alma.

5) Te vas a dar cuenta que a León Gieco no se le ocurrió de la nada eso de tocar la armónica y componer canciones sobre la libertad y la guerra.

6) Mierda, es Bob Dylan, jamás pensaste verlo en vivo.

7) Cuando suene Highway 61 Revisted, vas a ver miles de cabezas repletas de cáustica lunar agitándose, arriba abajo, arriba abajo.

8) Como se desprende de Foucault, vas a verificar que el aura perdida de los objetos estéticos recae en los grandes iconos populares (bueno, quería decir que leí ese artículo)

9) Tenés un miedo extraño de que la banda suene peor que nunca, que la voz de Dylan se quiebre o no se escuche una mierda, peor aún, que Bob sufra un infarto en el escenario, pero ¿sabes? Nada de esto va a pasar y va a ser un gran show.

10) Por que la estatura poética de Dylan le permitió emparejarse con grosos de la poesía yanqui, componiendo bestialidades como Fourth time around, Desolation row o Like a Rolling Stone (a veces no puedo creer la terrible modernidad de este tema)