miércoles, 30 de julio de 2008

Luces

Hago pis en la calle
con el morral cruzado
como una línea de fracción:
¿qué números o pedazos tatuados
con esmero sanguíneo
divide?
De arriba hacia abajo
no se sabe que llega
quién se va
cruzando el pecho hasta la cintura
así
dejando fuera los ecos
luminarias
este/oeste de mi continente.

O visto de otra forma
hasta acá lo que fue tuyo
el resto mío
como una línea imaginaria en el océano
o un señalador azul en un libro
de Akutagawa
que subdivide la pulpa del núcleo
lo fresco de lo ajeno

esta carga pesadísima
sobre mi animal de lomo ancho.

lunes, 28 de julio de 2008

Batman: El caballero oscuro




Se entiende que este blog es bastante ecléctico, aunque alguna vez, acá y acá, ya habíamos hablado de cine. Jamás de historietas, aunque tengo pensado escribir sobre algunos personajes de comic un día de estos. Sucede que vengo de ver la película del encapuchado, del maniático millonario que se disfraza de rata gigante y sale a combatir el crimen por las noches. Es difícil escribir sobre algo que a uno le ha gustado muchísimo, más sencillo ponderar las críticas que despierta un disco, una película, un libro. A Batman empecé a leerlo de pibe, hay una saga fabulosa llamada Justicia ciega, en la cual, se decía, iba a basarse Christopher Nolan (a esta altura, un director que ha renovado las bases del thriller norteamericano) y su hermano guionista para esta película. Es un mini-book de tres historietas de alrededor de 50 página cada una, mucho antes de que Batman apareciera peleando contra Depredador, o combatiendo al Ku Klux Klan o en la saga Veneno, cuando retoma las corridas del justiciero oscuro con cincuenta y pico de años, algo esquizo e inflado de anabólicos y anfetas. Pareciera que el personaje creado por Bob Kane siempre ha dado letra a las más fantásticas y perturbadoras imaginaciones. Volvamos: en Justicia ciega un Bruce Wayne paralítico es acusado de comunista, lo que Nolan seguramente reformularía como un millonario que sostiene con sus fondos al terrorismo (fundamentalista o no) mientras Batman se las tiene que ver contra una organización de asesinos a distancia, surgida como un departamento de la propia Waynetech a finales de la primer guerra mundial. La novela gráfica (y está bien llamarla así) es excelente, si pueden conseguirla, haganlo, es mas que recomendable. Para el que no vio El Caballero de la noche, los mismos dilemas se van trazando tanto en la peli como en el comic. También me hizo pensar en La broma asesina, cuando la locura del Guasón y de Batman logran emparejarse: ¿A quién le funciona peor, al payasito que reparte caos o al tipo que se viste de murciélago y pretende acabar con el mal a golpe de puño?

En fin, vayamos a la peli: esta nueva versión de Batman deja atrás todo el cine de superhéroes que se ha filmado hasta ahora, no es que abra grietas o asuma una nueva búsqueda estética (como el Hulk de Ang Lee) sino que la película de Batman es muchísimo más que eso: encerrarla en ese cluster es minimizarla, las resonancias se expanden como los brazos de un río. Para empezar, un bestial Ledger le pone tanta locura al Guasón que lo convierte en un terrorista paranoico (que deja de ser caricaturesco o simbólico, como el ideado por el gran Jack, para convertirse en un tipo jodidamente verosímil que (sobre)vive del caos. El guión, los diálogos y la dirección son excelentes. Las escenas de acción de las mejores que he visto. La música de Hans Zimmer es perfecta, junto con el crescendo que se convierte en un ruido metálico sobre el final del film. La tensión que va en aumento, por así decir, porque hay varios momentos en que hay que agarrar con fuerza la butaca: cosa que hice, a pesar de lo horrible que es ir al cine en vacaciones de invierno. Nolan hace maravillas, especialmente con la dosificación del tensiometro, lo alarga, lo pluraliza, se permite ir repartiendo varias historias (no solo la de los personajes principales, vean sino la escena del transbordador) historias cuyo catalizador parece ser el Guasón (sino lo dije, Ledger la rompe) Sorprende pensar que a partir del personaje del Joker se van tejiendo las otras historias (¿era en principio un personaje secundario que se terminó comiendo la película? Difícil, su protagonismo es claro, aunque quizá menor que el del fiscal Dent. Aún así, no conviene olvidarse del resto del reparto, que la deja chiquita y están impecables, todos y cada uno, ni del golpeador Bale, el mejor Batman de la historia) Otro asunto es el hiperrealismo que le imprime Nolan: baja el film a la calle, a la humedad y la brea, Ciudad Gótica ya no es el romanticismo burtoniano sino lo mas parecido al Chicago de la década del veinte, dominada por Capone, en la que se inspiró Bob Kane para fundar su ciudad del crimen, pero ahora, con Nolan, se convierte en la city perversa del siglo veintiuno, oscurísima y perturbada.
En fin, me quedan muchísimas cosas en el tintero: por lo pronto, El caballero de la noche es una película extraordinaria y muy recomendable. Vayan a verla y me cuentan.


viernes, 25 de julio de 2008

Final del juego


Como me pasa seguido antes de rendir un final, en la madrugada de ayer soñé que me quedaba mudo. Así, de pronto, un docente sin cara me preguntaba cosas y yo respondía con la cabeza, si, no, pero no podía explicar los polos de los que habla Bourdeau, o la reproducción de la ideología capitalista. Como en aquella escena de Matrix, los labios se me fundían. Me levanté cansado del insomnio a las seis y media, miré tele, solo por obsesión repasé unos apuntes. La mitología Puan sostiene que un final de Lingüística comenzó a las diez de la matina y cerró mesa a las once de la noche. Como faltaban una veintena de alumnos ansiosos por sacarse los puntos de la lobotomía cerebral, Martín Menendez y sus secuaces retomaron al día siguiente. Lo mío no fue tan así, rendí a las cinco y pico. Antes, me tomé el café más horrible del mundo, preparados por los locos de la cooperativa del primer piso (están advertidos) tuve arcadas en el baño y me escuché dos veces Yield, aquel discazo de Pearl Jam. En el interín, una japonesita me dio charla: es imposible no hacerse de amistades en esas situaciones, amistades que duran lo que dura la espera. La japonesita, de la cual nunca supe el nombre, traía puesto unas calzas negras y unas zapatillas multicolores que me hicieron acordar a los Power Rangers. Era linda, a la manera de las japonesas, y terminaba muchas de sus frases alargando la última vocal, como una especie de eco.

martes, 22 de julio de 2008

Esperando el impacto


Una versión alternativa y muy minimalista de un tema que siempre me gustó mucho, cantada (¿compuesta?) por Juan Subirá: señor flaquito al que una vez entrevistamos, hace seis o siete años, en un bar de San Telmo.


sábado, 19 de julio de 2008

Me quieren no me quieren

El cuentito "Chispita", a solo un clic, en el invernadero.

miércoles, 16 de julio de 2008

Abre: pequeña teoría sobre el fin de la razón


Así definía Fito Paez a su nuevo trabajo, en aquel lejano 1999. Habían pasado cinco años desde Euforia (hasta entonces su último laburo de estudio) y lo que el rosarino había lanzado era un álbum complejo y fundamentalmente apoyado en el poder de sus letras. Primero: que difícil que un disco pretencioso sea, también, hermoso. Y que tenga la suficiente consistencia para dejar conforme al autor y al público. Abre es un discazo y representa esa época en que Fito, en cada entrevista, citaba alguna escena de una película de Kurosawa. Y hablaba de su nuevo disco como uno que incomodaría a muchos de sus fans. ¿Porque? Un disco largo (las doce canciones ocupan 72 minutos de pista: hagan cuentas) con una épica y una poética poco características en el rosarino, un perfil rítmico muchísimo más bajo que, por ejemplo, El amor después del amor, una suerte de introspección ideológica, una voluntad de decir, un rechazo al hitazo (el corte de difusión, esa maravilla llamada “Al lado del camino”)
El disco también es una ensaladita sonora muy bien condimentada: rumba, guitarreadas cruzadas, baladas a piano, algo que por la actitud es cercano al heavy: “Desierto” es un tema extraordinariamente hardcore que a mi me despierta ganas de patear cosas.
A nivel compositivo lo de Fito es de una riqueza fascinante, de lo mejor de su carrera: parece moverse por acumulación, sin hartar, saltando de un lugar a otro sin perder el equilibrio, derivando lunfardo urbano, citas literarias, realismo sucio: la palabra cuidadísima, precisa, potenciada por la música, tan distinta a las canciones de sus últimos discos donde parece primar cierta desprolijidad que si concuerda con el registro desafinado de la loca Paez. Hay otra cosa: la poesía parece disponer de la música, el ritmo, en muchos casos, proviene de los versos mismos. “La despedida” es una de las canciones mas lindas que he escuchado y tiene versos admirables:

“Yo estoy a tu lado revolviendo
ordenando libros viejos que leí pero olvide
besos de tu madre en el teléfono
y la lluvia es un espejo
que me ayuda a verte bien.
Oigo tu sonrisa que ilumina
el estudio y la cocina
entre las copas y el café…”


El yo se camufla y se vuelve ciudad y multitud: es un yo mutante, desbordado que, por momentos, pretende abarcar muchísimo. Y si lo que es nuestro (según Fito) atraviesa el tamiz del compositor que quiere y busca y finalmente logra (o no) decir todo, eso se vuelve una canción enorme como “La casa desaparecida”: una voluminosa y adjetivada súplica que, como nuestro país, también deja constancia de todo lo que quizá pretendía ser este disco (uno hermoso, pero por momentos oscuro, despampanante, ambicioso y desesperado) y todo lo que pretendía decir Paez, aquel chico de 36 años necesitado de descargar su verborrea musical:


“… yo volví con Onganía y la cosa aún seguía
aristócratas patricios y Patricias de Anchorena
tan católicos mamones, protagonistas sin roles
yendo tras de un socialismo patriotero, indicalista
preparados todos para aterrizar en pista
ya vacíos los aviones, transformarlos en camiones
de intereses, balas tristes
y vecinas que no entienden que ha pasado
en este barrio tan tranquilo, tan callado
y quien dio la orden de cambiar el mundo…”

“… madres muy desesperadas cocinaban y planchaban
hoy sus hijos son caníbales fantasmas
los cadáveres se guardan o se esconden en el rio
en palacios de memoria ensangrentada
y tenemos pijas grandes, largas como mil facones
y anacrónicas arengas, melancólicas uniones
la bandera enloquecida, maten a los maricones
que los hombres van de putas para sentirse varones
siempre el padre omnipresente de mirada contundente
que escondía un seductor muy asexuado
gracias papi por las flores, por las reinvindicaciones
vos sabés los hijos nunca te fallamos
y si mami aún viviera, hoy sería jardinera
en el cementerio club de las pasiones…”


La letra completa, a quién le interesé, acá.

martes, 15 de julio de 2008

Poemas perros


El domingo, después de la FLIA, me senté en la cocina a comer tarta de jamón y queso y leer un poquito de los Poemas Perros, de Damián Ríos (editado por la gente de Ediciones Belleza y felicidad) No se que circulación tienen las cosas de Ríos, digo esto por que sus escritos son bestiales. Apenas leí un largo poema a través del Señor de abajo, una novelita (que recomendé acá) y, ahora, esto. Después abrí el correo y descubrí un mensaje bastante fuerte, fuerte por la carga emocional que traía. Lo que me pasó: no pude imaginar la voz de quien me escribía, los gestos, la cara, tierra que tapa cosas. El asunto es que quedé sonsísimo y confundido, mas allá de que el mensaje era muy bonito, lo que también me descolocó. Al rato, me puse a escuchar una versión genial de Roxanne a guitarra y clarinete. En fin, quiero colgar uno de estos perros de Damián:

Humo en remolinos lentos, café


Domingo a la noche
en la mesa de un 24 hs
hay que quedarse muy
quietitos
le dice es todo muy leve
y a la vez
filoso
mismo la palabra
leve
parece a pto de salir cortando.

En estos casos no molestan
esas luces de autos y colectivos
vacíos que doblan en la avenida
tampoco
esas conchetas mostrándose
fotos de sus clases de esquí en la mesa de al lado.

Es sabido que los americanos
no saben
de café y sin embargo
acá hay gente que les copia.

Hay algo

algo
lento en el humo del cigarrillo
que asciende
en la noche quieta
acelerando al llegar a cierta altura.

Remolinos.

¿Alcanza con hablar de remolinos de humo
tabaco
y café frío en vasos descartables?

Así.

Liviana
la noche
se para encima de la mesa
se queda parada.


Así

Ancha
fresca
la noche entre nosotros quietos.

Así.

El perfil iluminado de tu mujer
recortándose
sobre un fondo oscuro
que en días de sol debe ser muy verde.

viernes, 11 de julio de 2008

Feria del Broli


La FLIA (Feria del Libro Independiente y Alternativa / Autónoma / Autogestiva / Amiga) te invita a la 8ª FLIA en IMPA (Fábrica recuperada por sus trabajador@s), el día domingo 13 de Julio a partir de las 12:00hs y hasta las 22:00 hs.

jueves, 10 de julio de 2008

Aniversarios


Es mi cumpleaños número nueve:

no se donde poner los brazos
cuando todos cantan
o me besan. Mi abuelo se quita
los lentes, me rasca
la cabeza
un regalo enorme, que no saben
como traer.
Nadie duerme, los vasos
y platitos descartables
el sonido de otras fibras
persiguiéndose: ayer
entregué las tarjetas
en un recreo, ahora
va a explotar la piñata
todos observan, hiperconcentrados
como esos nadadores que se balancean
probando la flexibilidad del trampolí
n.

lunes, 7 de julio de 2008

Ramones

Hoy me levanté con ganas de escuchar a los Ramones. No una canción o un disco, sino toda la discografía, recorrer hasta agotarme esas canciones repetitivas, chiquitas, furiosas, acordarme de aquellas fiestas punkies, con gordos enormes que tomaban cerveza hasta quedar tumbados en la calle (y había que darlos vuelta como barriles para que no se ahogaran en su propio vómito) skaters, gente ni fu ni fa como yo. De otra vuelta por Ramos en donde tocó Flema y había pibas que escupían a Ricky en la cara. Y Ricky habría la boca y le pedía a la mina mas oscura y más linda que le entubara un escupitajo en la garganta.
Lo raro es que la música de los yorkinos nunca me impresionó demasiado, salvo la figura de Joey, ese mono lungo y desgarbado de 1,98 que, según wikipedia, tenía un cuerpo ¿ectomórfico? y sufría de un desorden compulsivo-obsesivo. Así que no se bien de donde me llegan estas ganas, si nunca pude mas que tararear esos cinco o seis temas que todos sabemos un poco. En fin. Mientras tanto, calmar la ansiedad y la emoción escuchando las baladitas hermosas de Joey por youtube.

domingo, 6 de julio de 2008

Leyendo a Casas


La sensación de que es el único escritor argentino que incita al pogo.

viernes, 4 de julio de 2008

La prensa

Lo que golpeaba el vidrio de la ventana era una especie de frío seco, inútil. A menos que esos golpes sirvieran para pulsar las horas que pasaba echado, ruidos como ráfagas de cansancio, empujoncitos que hacían temblar el cenicero de madera sobre la panza, enrulado por bucles de ceniza.
Encima del escritorio estaba la foto que miraba de costado, quizá por que le venía una sensación curiosa de que la foto se estaba moviendo, o más bien que algo de ella estaba viva y también lo miraba a él. Lo que no sería extraño, por que la piba que aparecía de frente a un balneario de Villa Gesell lo estaba abrazando. Y encima se dejaba tocar el culo. No se si a él, tirado y fumando en la cama, pero también a él, vestido con unas bermudas azules hasta la rodilla, en cueros, medianamente bronceado. Lo que también podía suceder es que tuviera que revisar, a cada rato, que él mismo no desapareciera de la playa. O que ella no se fuera, como definitivamente pasó, pero mucho después de esa fotografía detrás del balneario y unos días antes de que el pibe de la foto se tirara a fumar y a escuchar un viento que no se sabe si golpea o se imagina. En eso se avivó que le picaba el cuerpo. Se sentía triste. Primero, agarrando el cenicero para que no se vuelque, estiró un pie, hizo apoyo en el suelo y se enderezó. Abrió la parte de atrás del marco y puso la foto boca arriba. Después le vino la idea, dijo ya está, creyendo que eso mismo que iba a hacer solucionaría todo su drama. Casi con timidez metió mano y todo sucedió con cierta brutalidad fantástica: a la fuerza la agarró de los pelos, la fue retirando de la playa, de las olas, a pesar de los pataleos y los gritos a través del papel fotográfico. Un brazo gigantesco que tapaba el sol. Finalmente puso el cuerpo de Camila sobre la mesa. “Ahora si que no te podés rajar a ningún lado” gritó, cerrando más y mas la mano hasta formar un puño.

miércoles, 2 de julio de 2008

Y muchos miles mas

martes, 1 de julio de 2008

Abuela, mirándome el pelo

Pero vos Martincho, ¿te teñis?

lunes, 30 de junio de 2008

El río en el folk


"Las metamorfosis siguieron, hasta el día de hoy. Hay quienes llegan a afirmar incluso que lo que hace Dylan hoy es free jazz. Da la impresión, por lo pronto, de que en lo albores de los años sesentas el discurso de Dylan, su música, estuvo tan cargado de contenido, un contenido que sirvió para tantos fines específicos y concretos, que hoy se volvió todo forma. Una forma que muta, imposible de apresar, que muchas veces no satisface pero que siempre parece mostrarnos que en realidad, lo que está tocando hoy, lo vamos a metabolizar recién mañana"

Valeria Meiller y Mauro Libertella


Los que dan vueltas seguido por este blog habrán notado que la figura de Dylan es bastante recurrente. Varios de los que estuvimos en marzo pasado en el Amalfitani sentimos esta forma por momentos indescifrable, llena de agua (a su manera un río con decenas de brazos que se confunden): un nuevo sonido construido a partir de retazos y deformaciones de lo anterior. Pero no todos podemos expresarlo con la belleza y la claridad de la dupla Valeria Meiller- Mauro Libertella. Hace poco leí, en un blog o en un foro, algo bastante extraordinario. Alguien decía: “La versión cabaretera de Blowin´in the wind fue una de las cosas mas hermosas que escuché en mi vida”. Retomo: empezando por Dylan, pasando por Waits y Nick Cave hasta Neil Young, buscando el pulso del río en el folk acá, en el último número del Interpretador.

En contra de los viajes imaginarios


Planeamos un viaje a Rosario que nunca haremos: hasta chequeamos hostels, empresas de buses, imaginamos paseos y la vista nocturna del Paraná desde la costanera. La ropa de abrigo (mucha) y la música que podríamos llevar. Inútilmente: todo lo que puede salir mal, va a salir mal. El viaje, sobretodo cuando depende de la primer persona del plural, está surcado por enormes peligros.

viernes, 27 de junio de 2008

Yo te avisé!

jueves, 26 de junio de 2008

Soñé que me llevaban por los pasillos de un hospital inmenso, todo gris, dos camilleros con bigotes que se reían de cualquier cosa. Cada tanto yo me apretaba el estómago y aullaba, pedía algo para el dolor. Entramos en un ascensor muy angosto, con un espejo chiquito que reflejaba las espaldas de los dos tipos. Me di cuenta que, debajo del delantal blanco, traían puesto una camiseta de Boca. Les pregunté que me iban a hacer. Uno señaló a un loco que se acercaba, me abrió la camisa y con cara de interrumpir a alguien, me dijo que me iban a cortar la panza. “De acá a acá, completita nene”. Quise saber si me iba a doler pero ya sentía el escalpelo en la piel y comencé a descender, muy lentamente, en una oscuridad sin brillos, sin nada, de un dolor que parecía otra cosa.

miércoles, 25 de junio de 2008

Pongan huevo


que tenemos que ganar!

lunes, 23 de junio de 2008

Lauchita vuelve para quedarse


"Ahora que lo pienso, una cosa extraña son las manos. La del viejo parece un gato hecho ovillo. Esos gatos que no buscan mimos, que no buscan más que un rincón solitario para echarse a dormir y comida en el plato. La del pibe es más bien como un pájaro volando alrededor. Algo abierto, desenfrenado, vivo. Me pregunto cómo serán mis manos, pero me cuesta trabajo identificarlas. Le tendría que preguntar a mamá, pero a ella no le interesan estas cosas. Hablando de ella, hoy no ha querido sacar al Laucha, dice que está meando sangre, que le da asco. Sencillamente no quiere. Yo no lo pienso sacar. No bajaría a la calle por nada del mundo. Ni siquiera por el Laucha"


El cuento completo, acá.

lunes, 16 de junio de 2008

Pobre autoestima

-Que lindo vestido Anita
- Lo que no es nada lindo es lo que hay debajo

viernes, 13 de junio de 2008

Saber mirar

“La vida es en colores, pero el blanco y negro es más real”
Wim Wenders
, El estado de las cosas

jueves, 12 de junio de 2008

Leer de noche

En Frenesí, de José María Brindisi, Mauro corre desnudo por las calles de Buenos Aires: los días se vuelven insoportablemente largos, no duerme, se asfixia en el loft, la ansiedad es tal que fuma cinco atados por día. Brindisi pone en boca de Mauro una sensación terrible: la de ir tan rápido que hasta se pueden pisotear las sombras. Cierro el libro y no solo descubro que Mauro se convierte en mi amigo Hernán, sino que, desde hace casi media hora, Hernán es Mauro y viceversa: Hernán haciendo tallercitos de artesanías todas las mañanas en el Hospital Italiano, Hernán chupando como un alcohólico, Hernán medicado, Hernán balbuceando la formación del Independiente campeón del ´94, Hernán llegando a mi cumple semidormido, peinado como Brando en el Padrino, Hernán diciéndome, aquella vez hace casi un año, que la botella Ser de la heladera representaba la esperanza y la ilusión de todos nosotros: yo, él, los chicos. Todo esto empezó hace mucho, no se sabe bien como, es más, todo empezó con algo que en realidad nunca pasó: Hernán todavía sigue convencido que la noche del delirio nos juntamos a tomar unas cervezas. Es decir: en el curso razonable de las cosas, deberíamos haber estado en cualquier bar de Ramos, tomando hasta reventar. Hasta Hernán cree en esta versión. Yo y el resto sabemos que algo del orden de lo desconocido metió el culo.
Todavía no terminé el libro de Brindisi: Mauro está internado en el Borda y se presiente que, en las páginas que restan, van a sobrevenir cosas peores. La novela es genial pero se me está haciendo bastante dura. La otra historia, la de Hernán, la nuestra, está en un impasse, como una especie de línea recta que puede subir, caer, o seguir tristemente igual por mucho mucho tiempo.

domingo, 8 de junio de 2008

Pez


Hay una escena maravillosa de Big Fish en que Billy Crudup está limpiando las hojas de la pileta cuando cree ver (y todos vemos) la sombra de un pez gordinflón traspasando el agua. Ese es el momento en que la experiencia fantástica se cruza con lo real, el instante en que la historia se permite el salto, cuando lo ajeno comienza a intercalarse por ósmosis. También es un punto de inflexión a nivel narrativo: los dos órdenes comienzan a confluir, a mezclarse, y es esto lo que posibilita, mucho después, el cambio de roles. Billy comprende que hay una tensión, que algo del padre empieza a fluir en si mismo. Existe otra certeza: todas las pistas que necesita para reconstruir la vida de Edward están camufladas dentro de la propia invención, todo lo que a simple vista parece un pastiche de mitómano tiene como inicio la ansiedad del propio Edward Bloom, su necesidad de movimiento, aquella otra mujer perdida y olvidada en el pueblito de Spectre. El otro punto de inflexión en la relación entre Billy y Edward es la bellísima escena del hospital, cuando Cudrup tiene que cerrar la historia que el otro ya no puede contar: el último cuento, el de la muerte que se vuelve hermosa.
Se me ocurrieron siempre muchísimas lecturas para esta película, quizá por eso Big Fish se me ha hecho carne y es uno de mis films preferidos, a pesar de que Burton ha hecho pelis, a nivel estético, bastante mejores. Pienso que Big Fish no es solamente el diario de un viaje, sino acaso una especie de viaje de iniciación imaginario: el momento en que el viejo guru acredita a su sucesor. Inevitablemente pienso en las enseñanzas de Don Juan a Castaneda. Como en otra película aparecida el mismo año (Las invasiones bárbaras, la que narra dilemas parecidos entre padre e hijo desde una óptica más realista, intelectualoide y snob) el hijo entiende, demasiado tarde tal vez (como siempre siempre siempre) la voz de su viejo.

Me entusiasman muchas cosas al respecto: recuerdo las palabras de Tinianov, quién decía que la literatura suele saltearse una generación. Es probable que no sea problema de la literatura (ni tampoco del arte) sino de valoración y juicio de lo otro, de la figura paterna, dolorosamente cercana. También pienso en el proceso de reconvertir la experiencia en otra cosa, el eslabón que da pie desde lo sucedido a la invención. Como decía Hemingway, toda historia es al fin autobiográfica, aún, como el caso de Big Fish, la más inverosímil.

martes, 3 de junio de 2008

Peregrina

Chico mira camperas en la avenida Rivadavia
con chica de la mano, las de jean con corderito
vaya y pase, las otras están carísimas. En eso
una mariposa con alas como bombines
de un color entre amarillo y violeta
sobre su brazo. Primero la sopla y después
tan linda, la toma de las alas con los dedos
y la suelta en el piso. Ella gime con su fuego herido
postrada entre rondas de cerámica, la calma con que
se ha dejado caer
su ritual callado y sin deseo. Chico
siente los dedos brillantes
estela vegetal y pegajosa
le ve las alas crucificadas
la nervadura plegada sobre si misma
de la mariposa queriendo volar. Aplastala
dice chica
aplastala por favor.

domingo, 1 de junio de 2008

Elephant gun- Beirut

viernes, 30 de mayo de 2008

Arte y pico

Marisa toma la posta de este juego en el cual se deben recomendar siete blogs. Cada uno de los recomendados, a su vez, deben mencionar otros siete para que la rueda continúe girando, siguiendo ciertas pautas que no voy a seguir. Acá van los mios:

1- La campeona de nado
2- Chica ciclista
3- Los estantes vacios
4- Escribe en el aire
5- Corvino
6- Vive en Tijuana
7- Entenderse no es fácil

miércoles, 28 de mayo de 2008

El trencito de la felicidad

Acá se puede firmar el petitorio a favor de la reconstrucción del sistema ferroviario nacional y la anulación del proyecto del "Tren Bala".

martes, 27 de mayo de 2008

Recomiendo

La obra Bengala, los viernes en el IFT. La cosa es así: un boxeador que se va quedando sin cuerda, ex campeón y borracho, en un monologo extraordinario.
El laburo actoral (porque no físico) de Néstor Navarría es sorprendente: si el texto y la puesta proponen una decantación de la identidad con altísimas dosis de belleza (música, iluminación, etc) creo que el mismo espíritu del box (que ya ha generado películas y literatura de altísima calidad) y Navarría le brindan esa cosita épica, ese transpirar palabras en golpes, el impasse lúdico que también funciona como una ventanita a la experiencia. Una hermosura que vale la pena.

domingo, 25 de mayo de 2008

Análisis tardío


Sé bien, sé bien que estoy en el fondo de la fosa;
que todo aquello que toco ya lo he tocado;
que soy prisionero de un interés indecente;
que cada convalecencia es una recaída;
que las aguas están estancadas y todo tiene sabor a viejo;
que también el humorismo forma parte del bloque inamovible;
que no hago otra cosa que reducir lo nuevo a lo antiguo;
que no intento todavía reconocer quién soy;
que he perdido hasta la antigua paciencia de orfebre;
que la vejez hace resaltar por impaciencia sólo las miserias;
que no saldré nunca de aquí por más que sonría;
que doy vueltas de un lado a otro por la tierra como una bestia
[enjaulada;
que de tantas cuerdas que tengo he terminado por tirar de una sola;
que me gusta embarrarme porque el barro es materia pobre
[y por lo tanto pura;
que adoro la luz sólo si no ofrece esperanza.

Pier Paolo Pasolini