lunes, 22 de junio de 2009

Visions of Johanna



¿No es propio de la noche confundirte cuando tratas de evitarlo?
Estamos equivocados, aunque nos esforcemos por negarlo
y Louise sostiene un puñado de lluvia, tentándote para desafiarlo
las luces parpadean en el loft de enfrente.

En esta habitación la calefacción tose,
la emisora de country suena suave
pero no hay nada de nada que apagar
sólo Louise y su amante entrelazados
y estas visiones de Johanna que me asedian

En el solar donde las damas juegan a la gallina ciega con el llavero
y las noctámbulas murmuran escapadas en el tren "D"
podemos oír al sereno encender su linterna,
preguntarse si es él o son ellas quien está loco.
Louise está bien, tan sólo cerca
es delicada y se parece al espejo
pero deja perfectamente claro
que Johanna no está aquí.
El fantasma de la electricidad aúlla en sus huesos faciales
donde estas visiones de Johanna ya ocupan mi lugar.

El pequeño niño extraviado se toma tan en serio
se jacta de su desgracia, le gusta vivir al límite
y cuando menciona el nombre de ella
menciona un beso de adiós.
Tiene arrestos ser tan inútil
soltar nimiedades cuando estoy en el salón
¿Cómo lo explico?
Oh, es tan difícil seguir
y estas visiones de Johanna me desvelaron hasta el alba.

Dentro de los museos, el Infinito va a juicio
las voces repiten que al final así debería salvarse
pero Mona Lisa debe haber sentido una nostalgia de autopista,
se ve por el modo en que sonríe.
Mira cómo se congela ese alhelí ancestral
cuando las mujeres de rostro gelatinoso estornudan
escucha a la bigotuda, "Jesús,
no puedo encontrar mis rodillas"
Oh joyas y anteojos cuelgan de la cabeza de la mula
pero estas visiones de Johanna hacen que todo parezca tan cruel

El vendedor ambulante le habla a la condesa

que finge preocuparse diciendo "Nombra a alguien

que no sea un parásito y saldré y rezaré por él"
Pero como Louise suele decir
"No puedes abarcar mucho, ¿verdad?"
Y ella misma se prepara para él
y Madonna sigue sin aparecer
vemos que la jaula vacía se oxida
donde su capa teatral ondeaba,
el violinista se pone en camino
escribe que se devolvió lo necesario
en la parte trasera del camión de pescado que carga
mientras mi conciencia estalla
y las armónicas tocan las llaves maestras y la lluvia
y estas visiones de Johanna son lo único que me queda.


6 comentarios:

Luisa Ballentine dijo...

Luisa siempre sostiene un puñado de lluvia.

romina dijo...

uff sos una de las 5 personas a las que siempre les voy a robar música, sabelo

Martín dijo...

Luisa: no te quejes que tu vida se está bronceando de a poco.

Apa Rom, viniendo de vose, ese es un piropazo musical!! Muero por saber quienes son las otras 4... y te voy diciendo que 23 cuerdas está bárbaro nena!!!

Luisa Ballentine dijo...

Jajajaja, no lo decía como una queja, sino como un poema. Mi vida es un verano permanente no lo olvides.

Eliana dijo...

Vivir al límite! Esa es una actitud muy postmoderna..

Male dijo...

aguante bob.

me pegó eso de que estamos equivocados aunque nos esforcemos por negarlo. tengo que esforzarme menos entonces, si igual se va a notar ... lalalalaá